Sobre mí
Soy ingeniero de software, y desde que descubrí que unas líneas de código pueden resolver problemas reales, no he parado de escribirlas… incluso los fines de semana (sí, desarrollo también por gusto).
Para mí, programar es una forma moderna de hacer magia: tomar una idea abstracta, mezclarla con café, curiosidad y conocimiento, y transformarla en una aplicación útil que mejora la vida de alguien. Esa sensación es adictiva.
Me encanta aprender cosas nuevas, experimentar con tecnologías emergentes y compartir lo que aprendo. Soy de los que creen que el conocimiento se multiplica cuando se comparte, y siempre estoy dispuesto a echar una mano.
Construyo software con cariño, con enfoque en la calidad y con los pies en la tierra, porque la magia también necesita estructura.